Primera prueba de fuego



Si algo está salvando al fútbol moderno son partidos como el que hoy se va a vivir en el Ramón Sánchez Pizjuán. Ese tipo de encuentros en los que te juegas seguir en una competición, con tu público y con la obligación de ganar. No se pueden dar mejores condiciones para vivir una noche que nos retrotraiga a nuestras mejores noches y que nos de por sexta vez en lo que va de milenio el pase a semifinales. La pena es que el consejo de administrasción no haya aprovechado la oportunidad, viendo la hora y el resultado de la ida, para poner precios populares para el aficionado.

El encuentro se presenta como la primera prueba de fuega de los hombres de Emery, hoy es todo o nada, o se gana o nos eliminan y teniendo en el horizonte unas hipotéticas semifinales contra un rival importante y la posibilidad de entrar en Europa, creo que son motivos suficientes para que se alineen afición y equipo y se pueda sacar la eliminatoria adelante.

El equipo lleva mostrando en los últimos dos partidos una cara buena (control y seguridad) y una cara mala (falta de gol) hoy no cabe más remedio que hacer como mínimo uno y dejar la portería vacía, otra cosa pondría la faena muy cuesta arriba. En cuanto al equipo, se recupera a Spahic y esperemos que Kondogbia y Cicinho vuelvan al equipo titular, suponemos que Diego López se pondrá bajo palos. El Zaragoza de Manolo Jiménez llega con las bajas de Apoño, Loovens y Babovic por lesión, la del sancionado Álvaro y la de Romarica que está en la copa de África.

Sin duda una gran noche para soñar, algo que se nos estaba olvidando en los últimos años.