Análisis deportivo e institucional. Inicio de temporada.



Esta temporada el club, por fin, hizo lo que debería de haber hecho allá por el año 2010. Una limpieza en la plantilla que se estaba viendo contaminada por comportamientos poco profesionales de algunos de sus jugadores. Eso unido a la falta de ambición de unos y a los nuevos retos de otros ha dado como resultado la plantilla que tenemos en este momento. Por otro lado el club ha acometido nuevos cambios en la planta noble del Sánchez Pizjuán. Pasamos a analizarlo.

En cuanto al análisis deportivo hay que destacar la buena planificación de la secretaría técnica. Después de unos años en los que los errores les ganaban con creces a los aciertos, en esta ocasión Monchi y su equipo han acertado... hasta el momento. La mayoría de los refuerzos están teniendo un rendimiento bastante alto.

Los más destacados: Vitolo y Jairo. Dos jugadores jóvenes sin apenas experiencia en la categoría que han sabido adaptarse a la misma y vivir con la presión de jugar en un club como este. Tal vez el cántabro está padeciendo un bajón de nivel, algo lógico, porque su rendimiento fue altísimo en las primeras jornadas.

Carriço, Iborra y M'bia: Han ido ganando confianza a medida que se les ha ido dando más minutos, convirtiéndose en titulares indiscutbles. El portugués rinde mejor como central, manda, tiene fuerza y sentido táctico. Iborra ha ido de menos a más es el ancla del equipo, su posicionamiento sobre el terreno de juego y su trabajo ha sido clave en muchos de los triunfos del equipo. En cuanto al camerunés, algo más anárquico tácticamente, pero con mucho intensidad y experienca (aunque a veces debería de controlarse un poco).  Por último Cristóforo es una perla por pulir, sus apariciones están dejando ver al gran jugador que ya pudimos disfrutar en la selección uruguaya. Pese a su juventud, tiene empaque, inteligencia y está llamado a ser uno de los líderes del futuro.

En la delantera, Bacca es el que por ahora está destacando sobremanera. Es el máximo goleador del equipo y tiene una visión de juego impropia de un atacante. Gameiro está un escalón por debajo, se le ven ganas y actitud pero debe de ser más certero de cara al gol. Por último Rusescu. Injusta sus ausencias en muchos partidos. El rendimiento del rumano ha sido bueno cada vez que le han dado minutos. Seguramente se le cederá para que juegue más minutos y como consecuencia de ello se le dará la oportunidad al canterano Carlos Fernández, ¿no hubiera sido más lógico, dado que el rumano no goza de la confianza del míster, haber confiado en el canterano desde primera hora y no gastarse ese dinero en otro jugador?

Dejamos para el final tres refuerzos que aún no han demostrado sus fichajes por diversos motivos. Marin prometía pero se quedó en eso, en una promesa. Se le espera para finales de Enero. De Cheryshev poco podemos decir porque apenas jugó y en cuanto a Pareja, sus continuas lesiones no le han dejado tener la continuidad necesaria para que ganara en confianza.

En cuanto al entrenador, Emery por fin ha encontrado la clave de este Sevilla. Comenzó con unas tácticas suicidas que lo único que nos traían eran disgustos. El sistema defensivo hacía aguas por todas partes, el equipo se rompía en dos y todo hacía indicar que la destitución estaba cerca. A partir del partido en Cornellá todo cambió, al fin confió en los dos medios centros defensivos para dotar de equilibrio al equipo. Los laterales no son tan ofensivos y los rivales ya no nos llegan en manada. Eso sí, igual que las jugadas son su punto fuerte en los cambios pocas veces acierta.

Después de unos comienzos titubeantes en Liga, la racha de 5 partidos sin perder (unido al fin de la estadística de más de un año sin ganar a domicilio) nos ha encaramado en los puestos altos, a dos puntos de Europa. Precisamente en Europa hemos tenido más problemas de los esperados visto el nivel del grupo. Se ha fallado hasta en dos ocasiones en casa (Slovan y Estoril) en lo que parecía una clasificación asegurada desde mucho antes. Mientras que la Copa ha sido el descalabro penoso y lamentable del equipo. La eliminación ante un 2ªB nos debe enseñar; primero que no se le gana a nadie si no se pone un mínimo de intensidad y concentración y segundo, nos ha dado una cura de humildad que bien haríamos si la aplicáramos de aquí en adelante, comenzando por los consejeros y terminando por la afición.

En cuanto al aspecto institucional, escuchadas todo tipo de asquerosidades y amarillismos al respecto que hemos tenido que aguantar estoicamente todos los sevillistas por parte de la prensa que está más pendiente del morbo y el entretenimiento que de la información, el club se ha visto envuelto en el terremoto que ocasionó la marcha de José María Del Nido. Entrar en el debate de si tenía que haber dimitido antes o no es una pérdida de tiempo. No lo hizo. Podría haberlo hecho cuando se intuía que la condena sería ratificada pero decidió continuar presidiendo el club. La ratificación de su condena por parte del Supremo le obligaba a abandonar la entidad. Como era lógico Pepe Castro se puso como presidente en funciones a la espera de que el nuevo consejo de administración lo ratifique.

En la pasada Junta de Accionistas hubo disparidad de criterios ante esta situación. Los hay que prefieren que se convoque una junta extraordinaria para que el presidente elegido tengo el mayor consenso accionarial posible (me sumo a tal petición). La estabilidad institucional, social y por ende la deportiva se vería muy reforzada si esto se hiciera de este modo. Lo que esperamos todos los sevillistas es que el club siga siendo gestionado con la misma profesionalidad y transparencia de los últimos años, que se busque un director general competente y experimentado (dada la negativa de José María Cruz) que pueda tomar decisiones trascendentales y beneficiosas para la institución sin que el presidente deje de tener la autonómia lógica de su cargo. Que la política continuista sea la que impere y que nos adaptemos a un presidente como Pepe Castro, más humilde, menos enérgico pero no por ello menos pasional y menos coherente. Por otro lado bien harían los pequeños accionistas en aglutinar el 5% de las acciones para que haya un grupo que, aunque reducido, controle el club y sirva de "oposición" que mantenga alerta a todos y cada uno de los consejeros.

Que el 2014 nos traiga las satisfacciones que esta plantilla parece que augura gracias a un buen vestuario, a un entrenador que que ha sabido sacarle el máximo rendimiento y a una afición que no dejará de estar nunca pase lo que pase

Felices fiestas sevillistas.


Foto vista en orgullobiri.es