Se cumplen diez años que no pasó nada


Corría el año dos mil cinco, por aquella época estudiaba, era mi último año de no recuerdo qué curso. La clase estaba dividida, los béticos y los sevillistas. Era muy raro encontrar a alguien que fuera de otro equipo. Madrid y Barcelona estaban lejos, en todos los sentidos. Nuestra historia en Europa, corta. Fue el año del escudo del Betis en el pecho de San Fernando en "nuestra" portada de la Feria.

Los béticos, socios de su club, alardeaban de su final de temporada en clase. Ganaron una Copa del Rey, decían que del año de nuestro centenario. Hace ahora diez años. Por aquel tiempo, yo, más aprensivo que ahora, con mayor rivalidad, igualdad entre los equipos, lo máximo que había visto fue un Sevilla-Parma en Octavos de Final de la Copa de la UEFA, que acabamos perdiendo 1-0 en el Ennio Tardini; o un Sevilla-Madrid en semifinales de Copa del Rey, aquella Valdanada.

Hay una expresión que define perfectamente lo que hicieron los béticos con un joven yo de diez años menos, dieron mucho la vara, hasta un profesor apareció con una camiseta del Betis en horario de clase y mis compañeros llevaban bufandas verdiblancas en pleno mes de junio. El peor año, el peor, el peor. Para colmo, llevaban pancartas pintadas con un dibujo de Joaquín haciendo una rabona y en la que se podía leer: "Joaking líala". No eran mala gente, pero yo, con caballerosidad absoluta, los felicité (así me enseñaron mis familiares sevillistas).

Recuerdo incluso que uno de ellos, por la calle, me insultó por llevar camiseta del Sevilla. Recordándome quién marcó el gol decisivo del Betis del derbi en el Manuel Ruiz de Lopera. Nos ganaron.

Todo fue muy atropellado, fue su mejor último mes de ninguna temporada que recuerde. Ganaban, le salía todo. Campeones de Copa del Rey, tres victorias y dos empates en las cinco últimas jornadas. En la última empataron en Mallorca, aunque dependían de sí mismos. El Sevilla de Caparrós, todo lo contrario, perdimos contra ellos, empatamos en casa con el Real Madrid, en Getafe y perdimos en la última jornada contra el Málaga. Muy mal final de temporada.

Nos sacaron sólo dos puntos, terminaron con 62 y nosotros con 60. Si hubiéramos ganado a aquel Málaga de Duda, hubiéramos entrado en Champions, por encima de ellos. Pero quedamos sextos. Y gracias a Dios que no ganamos aquel partido del Málaga, gracias a Dios que quedamos sextos.

Hoy miro atrás, miro a aquel chaval imberbe y con algún grano en el peluso bigote; y le digo que no se preocupe, que el tiempo le devolverá todo lo que está pasando ahora multiplicado por mil. Aunque en el fondo ya lo sabía porque alguien me lo susurraba.

Gracias a los guionistas del cielo quedamos sextos aquel año, entramos en la UEFA de la 2005/2006 y ya sabéis lo que pasó en Eindhoven.

Un año después, con un título europeo bajo el brazo me encontré con uno de esos béticos de mi clase en el autobús que llevaba a mi barrio, me saludó, hablamos un poco ¿y qué creéis que le dije sobre el fútbol? ¿o qué creéis que me dijo?

Nada.

Como NADA fue lo que ellos hicieron en 2005 comparado con todo lo que hemos vivido nosotros.

Ese chaval hoy es "director" de una web de vídeos del otro equipo de la ciudad al que ahora me dirijo... Felicidades por vuestro ascenso. Yo aún estoy esperando a que me felicites por todo ésto:

4 Copas de la UEFA
2 Copas del Rey
1 Supercopa de Europa
1 Supercopa de España
2 veces mejor equipo del mundo

Sin rencores, ¿eh?
Viva el Sevilla.