Sevilla F.C - F.C Barcelona: Tiene que ser mañana


De poco nos vale ya lamentarnos de lo que pudimos hacer y no hicimos. De poco agachar la cabeza si no la vamos a levantar alguna vez. Ya no nos sirve ni que el rival sea el Barça o cualquier otro que se atreva a pisar Nervión. Ya todo da igual...salvo nosotros.

Estos eran los partidos que, el que le escribe, vivía sin presión, a sabiendas que lo más probable era salir derrotados, que era muy posible que el árbitro estuviera a su favor y que aunque ganáramos, siempre era el rival el que había hecho un mal partido. Pero mañana será diferente, el rival sigue siendo un grande pero nosotros no estamos para regalar nada ni para poner la otra mejilla y sí, el partido hay que jugarlo con presión y con pasión porque el otro equipo es lo de menos.

Nervión volverá a llenarse y rugirá como nos tiene acostumbrados. Los jugadores deben de convertirlo en un día especial, en el puñetero punto de inflexión del que tanto se habla pero que no terminamos de vislumbrar, ¿dónde estará?¿qué o quiénes nos lo habrán desviado del camino?

Tiene que ser mañana cuando levantemos definitivamente el ánimo. Tiene que ser el día que pongamos la primera piedra de una recuperación que se está haciendo de rogar. Tiene que ser mañana. E importa poco si Messi o Iniesta no están, importa poco la mala imagen en Turín...debe de ser el despegue, el impulso que necesitamos, debe de ser la vuelta de Vitolo y Llorente, el partidazo de Reyes o la explosión de konoplyanka. Tiene que ser mañana.

Y será más fácil si todos nos unimos y queremos. Será más sencillo si dejamos de perfilar a los muertos por venir y creamos y creemos en un equipo nuevo, alegre y dinámico dejando las fobias a un lado y tragándonos toda esa bilis reconcomida en amargura y lamento.

Tiene que ser, Sevilla F.C. Tiene que ser.



Foto de Orgullo de Nervión.