Sevilla F.C - R. Betis: Con lo que eran.


Debe de ser triste para el aficionado, que al fin y al cabo es el baluarte de este deporte, ver como un partido que antaño era la vida en 90 minutos ha pasado a ser la indiferencia máxima. Triste por esos miles de aficionados béticos que ya no se creen la regeneración de su club ya vuelvan a la juventud Cardeñosa y Gordillo. Es una pena.

Y más pena da ver como la afición rival se cachondea de ti, que sirves de mofa una vez sí y otra también mientras tus directivos hablan de "despilfarro en otros lados" o se cachondean de tu rival en una final de UEFA. Llega un día que te das cuenta que tu rival te ha sobrepasado, que no miran la clasificación porque hay un abismo entre unos y otros y el bético, el bueno, sigue tragando loperadas, sigue viendo como su equipo sirve de espectáculo y que da igual quien esté en la zona noble, se pone una venda en los ojos y hace bueno a su antecesor.

Era una delicia ver los derbys igualados, saber qué cara iba a poner el vecino al día siguiente. Hoy la emoción se ha transformado en sorna. Y que conste que nosotros también hemos aguantado mucho, no sirve de nada enumerar aquí las continuas humillaciones que hemos sufrido, ya son del todo conocidas, pero nunca nos ha cegado eso, nunca dijimos que ese camino no era el correcto sólo porque lo estaba haciendo nuestro rival, siempre quisimos crecer, superarnos, ser más nosotros para no tener que alegrarnos del mal ajeno antes que del bien propio, para no cambiarnos de camiseta en cada partido... y lo conseguimos.

Ayer hubo un baño y lo peor es que en ningún momento de los 180 minutos apretamos el acelerador, tal vez para no hacer más sangre, quizás porque con esa actitud demostrábamos aún más la superioridad existente, era como mandarle el mensaje: "que si queremos os metemos más"

Tiene que ser complicado para algunos béticos esta situación. Mucha prepotencia y una envidia de no poder tener la posibilidad de contar con gestores que sepan lo que hablan, que entienden lo que hacen. Y ya sé que este deporte es ascensor continuo y que hoy estás en los cielos y mañana caes al infierno y por ello nosotros disfrutamos cada segundo de este sentimiento, cada gol, cada final, cada partido.

Y seguro que hay gente bética bien preparada para coger las riendas, que saben cuál es la solución y que tienen una respuesta para cada pregunta. Nosotros nos levantamos un día y exigimos que esa gente condujera a nuestro club, levántense ustedes y hagan lo mismo. La ciudad se lo agradecerá y los derbys volverán a ser un nido de nervios en el estómago.


Foto: ABC