13


Dicen que el 13 es el número de la mala suerte, ya ves tú qué paradoja, con la suerte que hemos tenido nosotros que hemos pasado dos eliminatorias (una por 6-0 y otra por 6-2), y que hemos marcado la friolera de 22 goles a favor por tan sólo 2 en contra e imbatidos. La suerte de caer del lado rojo de las cosas.

13 finales que son 13 noches con 13 días y 13 semanas. 13 vientos del sur que revolotean cada vez que el Sevilla juega una final, una locura de títulos, una amalgama de retos, un sinfín sin freno. Una década presidiendo y oteando desde la sierra más alta de Andalucía cómo de minúsculos se ven los que persisten en el empeño inútil de seguirnos.

13 viajes con otras cuantas ciudades que creíamos que sólo veríamos en postales, en portadas de periódicos en los que nosotros nunca éramos protagonistas. Eindhoven fue ese punto y seguido que marcó aquella pregunta que todos nos hacíamos por aquellos tiempos... ¿y si no se vuelve a repetir?
Pero fuimos despejando interrogantes mientras puntuábamos las crónicas que estaban por venir...así hasta 13 que harán en mayo.

Un equipo que compite en los momentos más insospechados, bajo el clima más inhóspito, con las condiciones más difíciles. Unos jugadores (estos y aquellos) que no saben decir NO, que se refugian siempre en el aliento de su gente, en el poder de una remontada, en la motivación de un momento. Y exprimen el peso de 100 años, lo licúan y el sabor a victoria te deja el regusto en los labios durante meses.
Y no te das cuenta que pasan las jornadas, te abofetea la realidad, llueven críticas, suenan pitos...pero cuando las gargantas se inflaman y los nervios se atrincheran en el estómago es que se avecina una felicidad a borbotones.

En Mayo nos vemos 13ª.


Foto: orgullodenervion.com