Tu carita plateada


"Luna de mayo* que baña
con su luz la noche oscura.
Dejando, así, tu dulzura
con tu carita plateada..."
Pablo Neruda

El genial poeta chileno escribió realmente este poeta a marzo*, pero con el permiso a los campeones, tiendo a cambiar de mes para revivir las glorias sevillistas cuando la primavera está en todo su apogeo. Todo ocurre en esta estación el año. ¡Ay, Sevilla sin primavera!

Tu carita plateada se paseó de nuevo por la ciudad que te ama. La Giralda presume orgullosa de ver cómo los sueños de sus hijos renacen de nuevo en la fuente Híspalis de la Puerta Jerez. ¿Dónde se acabará esta ilusión maldita? ¿Será una de las doce pruebas que Obelix tuvo que soportar cómo Mannekenpix, el cocinero de los Titanes, preparaba su festín? No tenemos fin en este hambre voraz.

"Sentir…que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada,
errante en las sombras,
te busca y te nombra."
Gabriel García Márquez

Tu carita plateada nos busca, nos nombra, nos encontró errante entre las sombras. Entre tanto camino roto y tanto sevillismo que luchaba por no sentirse herido en el orgullo de perder lo poco que teníamos.

Y si nuestra vida pasa como un tren sin parada en el andén que grita "IN ICTU OCULI" como el anuncio del "Geropa" del Renault Clio de 1996, hace veinte años. Y veinte años son nada. Pero hace dos décadas pasábamos una enorme crisis que ya quisiera ver a muchos que nos llaman "sevillistas de finales" o "lo vuestro es un chupito". Dame pan holandés, escocés, italiano, polaco o suizo; y dime tonto.

"Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar."
Antonio Machado

No olvidemos nunca el camino de donde venimos, el camino es sólo nuestro. No fue fácil llegar donde estamos ahora, en ese estado de felicidad perpetuo que ya quisiera el Dios Momo cuando se mofa de todo aquello que se mueve. Pero que si hay que volver a pisar el fango, aquel de aquella senda, cuenta conmigo. Que yo por ti, Sevilla, a donde me quieras llevar.

"¡Viva el Sevilla!"
Con la voz de mi abuelo.