Volver a jugar once contra once

La Peña Biri-Biri se fundó en 1975. Su nombre cambió a Brigadas Biris Norte y finalmente Biris Norte (BN).

Hablaré desde mi ignorancia: En cuarenta y dos años en la vida de una persona da tiempo a construir una vida. Crecer, estudiar, trabajar, independizarse, casarse, tener hijos... O cada uno que la emprenda a su manera o en el orden que quiera. Pero cuarenta y dos años en el fútbol, que con tanta inmediatez y con tanta memoria vive, es una eternidad. Parecen haber pasado una década por año y un año por mes. Y todo del revés.

Lo fácil del tema, que todos habéis conocido mejor o peor, es decir que lo que hay que hacer es que se expulse a los Biris violentos y que se queden los que sólo van a cantar. Claro. Que la solución es que no vuelvan a entrar en un estadio de fútbol, pero que los chavales que no hacen nada malo se queden. Claro.

Y realmente, sobre el papel, lo lógico es eso. Pero no es tan fácil como la gente alardea en la barra de un bar, que es donde se solucionan todos los problemas de este país. Estamos hablando de un colectivo que vive en un mundo en zigzag que toca o no, el camino del fútbol como tal.

Quien sepa todo lo bueno que da Biris Norte, acepta lo malo que tengan. El problema es que desde fuera saben que la parte más rígida y al mismo tiempo más frágil del Sevilla FC es lo único que nadie puede comprar. Saben desde Madrid que somos unos incorregibles que vamos a contracorriente del sistema. Que nos gusta ser señalados. Nos pone el papel de antagonista. No pone mucho ser los malos del cuento. Y saben que vamos todos a una con nuestro "grupo de animación" como ahora lo están llamando en esas falsas gradas jóvenes.

Con mi corta entendedera, la solución por parte del club a todo esto pasa por refundar de manera oficial la Peña Biri-Biri, registrarse en la Federación de Peñas Sevillistas y seguidamente se incluyan los responsables de la animación en el Libro de Registro de seguidores de la Entidad. Seguramente a los sectores de la grada baja de Gol Norte se le catalogaría como grupo de animación y una parte reservada sólo a jóvenes.

Históricamente Biris Norte han dado al Sevilla mucho más de lo que le ha quitado. Cuando se mancha la imagen de un club es también cuando a sus dirigentes trabajadores les acusan de delitos y faltas, o cuando son encarcelados. No sólo cuando quince violentos se pelean en un bar para mostrar respeto entre grupos que más que al fútbol guardan más relación con bandas callejeras.

La imagen del club no la ensucia sólo su afición, también la ensucian los jugadores que se han arrastrado por los campos de fútbol de primera y que nos llevaron a segunda. También la ensuciaban los dirigentes que muestran una actitud prepotente y barriobajera.

Un club como el Sevilla, uno de los más grandes de España (y cada cual que suba o baje el listón cuantitativo como quiera) es lo que es gracias a su afición y, como en toda sociedad, existirán mangantes, violentos, cornudos o infieles, imbéciles, graciosetes, desagradables, borrachos y porretas. Existirán padres y madres ejemplares, estudiantes universitarios y también los que no aprueban ni el recreo. También están los etcéteras y los menos etcéteras.

Para amar a una ciudad, hay que amar primero sus defectos, ¿o Sevilla sólo no son sus barrios marginales?. Para querer al Sevilla FC y su afición, también. ¿O sólo nos queremos porque animamos todos a una cuando nos venimos arriba, engorilados? ¿Y a los Biris porque pinten tifos y salgan roncos?

Hay que hacer un ejercicio de autocrítica en todo esto. Hay que erradicar la violencia, por supuesto. No seré yo quien defienda el "papelón" de algunos (aún le están dando las gracias los responsables de la cadena hostelera por tanta publicidad gratuita). No seré yo quien quede con nadie para darme de tortas. No seré yo quien incite a nadie a pelearse conmigo ni con otros.

Llevamos cuarenta y dos años jugando doce contra once. Supongo que ese duodécimo jugador algo habrá hecho en todos estos logros de los que tanto alardeamos (afición y directiva). Supongo que algún gol que otro habrán metido los Biris. Y por eso me quedo con ellos, con lo bueno siempre. En la calle, el que sea un Golfo, que se vaya con su Reina.

Que quede claro, queremos a los violentos lejos del Sánchez-Pizjuán. Aunque dicho sea de paso, que yo recuerde no es que hayan ocurrido en los últimos años (no os vayáis mucho más allá) episodios violentos en los aledaños del estadio. Y al margen de esa "violencia verbal" puntual (que según dicen los expertos es el preámbulo a que te den una puñalada...) la afición sevillista es ejemplar. No lo digo yo, lo dice la UEFA.

Desde mi punto de vista, Biris Norte forman parte del Sevilla FC al igual que su escudo -sus escudos-, sus colores, su estadio, su himno -sus himnos-, su bandera, su nombre o su ciudad. Es un símbolo más, aunque esté vivo. Forma parte importante de su historia. No pueden desaparecer y no van a desaparecer.

A todo esto, por si no nos habíamos enterado... el domingo a las 12:00 hay un partido de fútbol contra no sé quién, a ver si lo miro.