sábado, 1 de abril de 2017

Ya no es primavera


Ya se fue el sol de la victoria, ahora se ha instalado una neblina china sumada a la tormenta Monchi que amainó por fin ayer lo que nos obliga primero a degustar sus éxitos y posteriormente a seguir dando pasos que alarguen el camino triunfal.

Y que llegue ya el fútbol por favor. Que se alejen portadas, rumores, ventas de acciones y demás temas extradeportivos que sólo hace desviar el punto de mira. Que llegue el domingo repintado de victoria que es lo que hace falta para calmar los ánimos y volver a creer en la tercera plaza.

De paso que regrese la frescura en las piernas y en las cabezas, que se olvide el manoseo del balón, la posesión ficticia y retomemos las bandas, el ataque y la solvencia. Esperemos ver a un N'zonzi que alargue sus piernas allá donde otros no lleguen, a un Nasri más centrado y menos infantil y por qué no a un Mudo Vázquez que demuestre que la templanza no está reñida con el sacrificio. La estabilidad en la línea defensiva sería otro aspecto a recuperar pero dadas las bajas será imposible en los próximos partidos.

Sólo han hecho falta dos empates y una eliminación inesperada para que nos demos cuenta lo rápido que se cae el castillo en el mundo del fútbol. El Dios Sampaoli no llega ahora ni a monaguillo de barrio, le llueven críticas por coherencia de sus críticos originales y por moda de los aficionados que pasaban por aquí. Ahora tienen, tenemos, 10 partidos para: demostrar que esa temporada histórica no era un bluf; para acercar el fútbol a la gente y que se olviden por momentos de todo lo que lo rodea que sólo intenta buscar el desequilibrio que nos despeñe de la Champions.

Es la hora del fútbol, es hora de que vuelva el sol a crear la primavera en Nervión.


Foto eldesmarque.com