Sevilla de clase alta. Betis de trabajadores.


Pobre de aquel que piense que el mundo del fútbol es ajeno a la sociedad y viceversa. Soy del Sevilla FC y tengo muy claro que todo lo que hagan los demás equipos profesionales afectan a mi club. 

Cuando el mercado dispara las cifras de los fichajes es el mejor ejemplo, encarecer el precio de un defensa afecta a los demás equipos porque sube el valor de los jugadores en esa posición. 

Otro ejemplo son los éxitos de otros equipos cuando hacen buenas temporadas, además de recibir más dinero económico que facilita los fichajes y se unen a la competencia por mejorar nuestra plantilla, aumentan los inversores externos en publicidad. Es decir: la marca de ese club se hace más grande.

Soy del Sevilla FC y soy sevillano. Y, además de la competencia deportiva que genera la existencia en la ciudad de otro equipo como es el Real Betis, es imposible vivir al margen de su día a día. Ya sea por guasa, por recelo, por competitividad o por simple tradición cultural. 

El fútbol en Sevilla se mide de una manera que en ninguna otra ciudad de España se entiende. Vivimos con mucha más igualdad y el reparto es más equitativo que en Madrid, por ejemplo. Los éxitos deportivos, quizás, es otra cosa (que me quiten lo bailao). Pero en cuanto al arraigo cultural y social, estamos ante un empate técnico. Fifty-fifty. De ahí la imagen editada que encabeza este post, una foto original de Jaime Rodríguez, magnífico fotógrafo que podéis seguir en Twitter e Instagram.

Tras esta introducción, iré al lío: Es gracioso que en pleno Siglo XXI, siga existiendo la falacia de que el Sevilla es el equipo de la clase alta y el Betis es de la clase trabajadora y humilde. Ya Carlos Romero lo menciona en su libro <<Mentiras del fútbol sevillano>> y en algunos posts de La Palangana Mecánica

Dejo aquí varios enlaces a artículos que guardan relación con estos tópicos del sevillista señorito facha y del bético estudiante u obrero antifascista. Pueden catalogarlos como parte de la bibliografía de este post de opinión:


Lo que me molesta y rechina de toda esta historia es la manera de querer mantener una idea arcaica que nada tiene que ver con la realidad. Estos falsos mitos se siguen extendiendo en la actualidad. El Betis es del equipo del pueblo, de los humildes, de los trabajadores... frente al Sevilla que es el equipo de la aristocracia, de los pijos, de los ricos...

Sería interesante, antes de todo, ponernos en contexto con la sociedad de la transición. Para ello, les recomiendo este hilo de José Melero:

De hecho, en ese mismo contexto histórico de los años ochenta, concretamente en el año 1987, Antonio Hernández escribiría en su libro <<La marcha verde>> frases que ridiculizan a la fama que ellos mismos dan a la afición sevillista como... 

"(...) por mucho que digan de su alcurnia (...) sobre familias cortijeras y que si los béticos somos todos o betuneros o taxistas o rojos. La imaginación (...) la tienen para inventarse padres millonarios, veraneos en Marbella y títulos de marqueses, cuando todos sabemos que con padres a secas van que chutan, veranean menos que los pingüinos y tienen menos títulos que el Lebrija Deportivo".

El respetado socialista Alfonso Guerra, bético de los que no les gusta el fútbol (mérito de Gregorio Conejo, vean este enlace de 1989). De estos hay muchos en la política. Porque en política hay que caer bien. Porque caer bien genera confianza. Porque generar confianza es sinónimo de votos y porque los votos les dan de comer a los políticos. Pues este político -de los pocos que me gusta escuchar- llegó a decir una frase lapidaria:

"El Betis representa la gracia del pueblo humilde…"

Pero, como he dicho, a mí lo que me molesta son estas falacias de Siglo XXI y en este post aglutinaré unas cuantas más. Pasen y lean.

En el año 2006; ese año que llevan tatuado en la piel y en el alma los sevillistas pero también grabado a fuego en el lomo los de la otra acera; un tal Antonio Burgos -con nombre de paseo en Cádiz cerca de La Caleta, a ver cuándo se lo quita El Kichi- escribía en ABC. Justo tres días después de grabar sobre plata y en mitad de Europa el nombre de la ciudad más bonita del sur. Aquel artículo lo tituló <<Arrebato con papeles cambiados>> y es una oda las divisiones más rancias entre sevillistas y béticos. Tópicos everywhere. Copio y pego un fragmento:

"El que hasta ahora era llamado tópicamente «el club de los señores» debe ser considerado, y quizá ya más que el otro, «el equipo del pueblo», que era hasta ahora exclusiva verderona. Los que en su celebración acolapsaron la ciudad, el aeropuerto, Nervión, la Catedral y la Plaza, no eran los señoritos del Sevilla, los tiesos del Aero, los tirillitas de Pineda, los huelemierdas del Labradores, los hermanos de la Quinta Angustia, los grandes apellidos, sino el pueblo llano y soberano. Intercambiable con el antiguo beticismo".

(Les recomiendo la lectura porque aquí nació "El paragüero de Ikea")

Poco después, en el año 2007, con el Sevilla on fire, Pepe León, presidente del club verdiblanco durante el Centenario, leyó en el discurso institucional (quien sabe si ayudado por los intelectuales periodistas que rodean al club) las siguientes palabras que inciden en la idea propagandística de que el Betis de estratos populares y estudiantiles:

"Algunos piensan que las clases populares de primeros de siglo se sintieron más cercanas a la expresión Balompié y a un equipo formado por estudiantes. Otros piensan que fue determinante en este sentido, la historia del nacimiento del Betis Football Club, por escisión del eterno rival. Las causas que lo originaron, como alguno de sus protagonistas contaron, son de sobra conocidas y no es necesario incidir en ellas".

También en el año 2007, el actual Director Deportivo del Betis, Lorenzo Serra Ferrer, se fue a entrenar a Atenas (Grecia) y dijo lo siguiente: 

"Me marcho al AEK que allí es como el Betis: 
el equipo del pueblo y que tiene un gran respaldo".


En verano de 2017, el Betis lanzó un spot publicitario como campaña de abonados llamada "La vida es lo que más se parece al Betis" y narraba la vida de Paco -este nombre también está pensado, no podían llamarlo Cayetano- un bético desafortunado (estereotipo de obrero) y la relacionaba de manera metafórica con la historia del Betis y su afición. 


El texto que añado a continuación tiene un marcado y exagerado acento sevillano (que muestra a nivel nacional un estereotipo de andaluz). Adjunto un interesante artículo de Marina Prats llamado "Personajes andaluces en las series: yonkis, limpiadoras y porteros". La conversación empieza fuerte y desde el primer momento te muestra que todo lo que te va a contar es un símil entre la vida de este hombre y la historia del Betis. Para que quede clarito.

-No sé de qué te quejas si tú cada vez te pareces más al Betis.
-¿Yo al Betis?
-A ver Paco, ¿pa ti la vida ha sido fácil?
-No.
-¿Tú has tenido especialmente suerte en esta vida? ¿Te ha tocado la lotería? ¿Has heredado?
-Yo no.
-¿A ti alguien te ha regalado algo?
-¡Yo me lo he ganado todo trabajando!
-¡Entonces! Cuando cerró tu empresa, ¿qué hiciste?
-Buscar trabajo.
-Lo que tienes, ¿cómo lo has conseguido?
-Trabajando, siempre trabajando.
-Cuando te quedaste sin tus padres tan jovencito, ¿qué hiciste?
-Luchar y tirar para adelante.
-Y dime, cuando no nos han ido bien las cosas, cuando hemos estado apretados, ¿no he estado yo siempre a tu lado?

Saquen sus propias conclusiones porque no hablan de Paco, hablan del Betis. El equipo de los trabajadores.

Seguimos para bingo. El pasado mes de abril, para colmo, a uno de sus exjugadores, no se le ocurre otra cosa que decir claramente y a boca llena la frase que titula este post. Se trata de Markus Steinhöfer, un lateral derecho al que le bastaron seis meses en Sevilla para aprender lo que tenía que aprender del Betis y del Sevilla:


"El Betis es el club de los trabajadores, mientras que el Sevilla es el de la clase alta".


Y ahora llega el último capítulo de esta eterna dualidad que quieren llevar a todos los ámbitos. La segunda entrega de la campaña de abonados de 2017. Aquella que decía "La vida es lo que más se parece al Betis" ha evolucionado a "Mi vida es el Betis". ¿Ven las similitudes?


Ahora la protagonista es una mujer, también trabajadora y humilde, como Paco. Ahora es Chari, empleada del Real Betis y madre de Fabián. Que aparece uniformada de limpiadora, esto da mayor carga visual al estereotipo de trabajadora.

El narrador del anuncio es el propio Fabián, seguimos para bingo con el acento andaluz para remarcar el estereotipo, otro año más. Veo tu apuesta y subo a ceceo. 

¡Por cierto! Hago un paréntesis. (Que a nadie se le ocurra hacer demagogia con el habla andaluza, que soy firme defensor de que debemos hablar en andaluz siempre. Yo soy el primero que seseo, aspiro las jotas, me como consonantes intervocálicas, etc. allá donde voy) Seguimos.

Es por ello, que en cuanto vi el anuncio en la cuenta de Twitter de El Correo, escribí el siguiente tweet que, al parecer ha tenido cierta repercusión en Sevilla. Pronto rebasará las 40.000 impresiones.
Muchos han sabido captar la ironía. Otros directamente me han insultado. Unos pocos han sabido preguntar y dialogar. Casi nadie ha entendido el trasfondo del anuncio. Espero quede mínimamente explicado. Ni estoy obsesionado, ni soy rebuscado. Tengo intereses e inquietudes. Tengo memoria y honor. Tengo ganas de defender a mi equipo y su afición en cualquier ámbito, hoy toca el status social. 

Volviendo al principio, Sevilla está dividida en un empate técnico. Pero eso no interesa en La Palmera. Allí siguen erre que erre queriendo caer bien, ya sea con la pena por bandera siendo los desafortunados de Sevilla, ya sea con la falsa humildad para seguir captando la simpatía de España. Los mundos de Yupi. En eso son campeones, en fútbol menos, pero en ponerse la peluca y la nariz roja, los mejores. Se les da muy bien eso de distorsionar la realidad y que luego caigan mal los que más ganan. En fin.

Adaptando una frase de Pep Guardiola a José Mourinho: 
"Los béticos son los putos amos vendiendo motos sin pintura"
Lo que dijo Caparrós.