Lo más grande que tenemos es nuestra afición


Foto: elsevillistablog.blogspot.com

Esta compleja afición es así de capaz de todo, sólo he pedido que nosotros no nos convirtamos en ninguno de los dos extremos que repudio: ni una afición de pandereta y de disfraz, ni una afición excesivamente crítica y exigente. La virtud está en el término medio y en saber actuar en cada momento.


Y quien se crea que un club andaluz ha tenido en algún momento la obligación de ganarle títulos a clubes mayores, que se baje del carro y se apunte a una de las dos caravanas de España, que seguro que allí te abren los brazos pero nunca te tendrán en cuenta, anónimo, que eres un anónimo.


Yo sé que al sevillista le duele su Sevilla, es señal que le importa ese escudo. Y ahora, desde la perspectiva del tiempo, se sabe poner a cada uno en su sitio. Pero la dificultad está en saber que si hoy se están haciendo las cosas bien y sólo falta un peldaño, no digas que la escalera hay que echarla abajo.


Ganas de ganar. Pero ganas de remar hacia un mismo lugar. Y yo sigo más ilusionado. Ya hablaremos de balances en junio. Ahora sólo hay que vivir lo bueno que tenemos, que hay y mucho.