Opinión: ¿Qué le pasa al Sevilla?



Hablar del Sevilla de hoy es hablar de un tambor de revólver con una sola bala en la recámara. La ruleta rusa. Tenemos buenos jugadores, una plantilla casi completa, hay compromiso, hay ganas incluso, lo que no hay es cabeza. Eso que hace tanta falta en un equipo. Hace falta orden defensivo y orden atacante. Hace falta no un capitán, sino varios capitanes.

Yo he aprendido mucho de la filosofía de Caparrós: "Los grandes logros tienen sus cimientos en los pequeños. Lo mejor es ir paso a paso". Pero aquel Sevilla de Caparrós no tenía mejor plantilla que la actual, pero tenía más futbolistas. Esos jugadores que sabían cuándo dar una patada o irse al córner a perder tiempo, cuándo había que ir rápido y cuándo había que parar el tiempo, cuándo hay que jugarse la expulsión y cuándo había que poner balones al área continuamente. Cabeza.

Es indudable que tenemos grandes jugadores, internacionales y jóvenes promesas, con calidad suficiente para estar colocado desde el 6º puesto (sin mucha dificultad) hasta el 3º puesto (siendo muy positivos).
Quizás la clave está en la mala aplicación de la veteranía:

Sólo tenemos un jugador que haya nacido antes del año 1980 (más de 32 años). Y es Andrés Palop, y se da la circunstancia que es portero y no es lo mismo un capitán en el centro de la defensa o en el centro del campo que en la portería. Y para colmo, llega el partido del Valladolid y lo quitan de la alineación sin ningún motivo aparente.
1980, Emir Spahic puede ser duro, puede ser buen central, puede jugar bien, pero puede ser todo lo contrario. Demasiado irregular.
1981, Diego López, acaba de llegar y ha jugado poco.
El siguiente jugador en edad es Fernando Navarro, que nació en 1982 y es un jugador válido para esa jerarquía dentro del campo, o al menos eso veo desde la grada.
El siguiente jugador es José Antonio Reyes, nacido en 1983. Un jugador que es capaz de echarse el equipo a la espalda en los últimos partidos y que, jugando donde él quiere y estando en forma, tiene calidad para ser determinante. Pero no parece el tipo de jugador que pueda aportar esa 'cabeza' de la que hablo.
Ya de 1984 es Trochowski, lesionado.
Jesús Navas, de 1985, tampoco parece ser un jugador que sepa manejar el ritmo del partido. Tiene mucha calidad y es importantísimo para nuestro equipo. Negredo, que también nació ese año, tiene otro rol y es el hombre-gol del Sevilla. Y Maduro, recién llegado, tácticamente es bueno (aunque no sé por qué juega por Decreto Ley todos los partidos) pero tampoco parece tener ese rol del que hablo.
1986, Cicinho, otro recién llegado que además quitan de un partido para meter a Cala de lateral y bajar a Maduro.
1987, Fazio, que debería ser más de lo que es. Medel, que es un jugador casi Top, pero tampoco tiene cabeza y Coke, que no juega.

La veteranía bien entendida. La jerarquía con reglas y normas. Orden dentro y fuera.
Mezcla de juventud y experiencia.
Cabeza.