At. Madrid - Sevilla F.C: Ruido y ansia



A veces el fútbol hace mucho ruido, demasiado. En ocasiones el ruido tapa otros ruidos. Es ensordecedor. En otras ocasiones el ruido tapa lo bueno, lo diferente, lo minoritario, y no se habla de ello. Otras tantas uno prefiere que no haya ruido a su alrededor, que no haya azúcar para que nadie se crea más de lo que puede ser.

Normalmente el ruido llega de Madrid, que si la liga de 3, que si ahora de 5 (¡¡en la jornada 5 y ya hablando de esto!...sensacionalismo puro y duro). Es curioso, causalidad (que no casualidad) que siempre llegue este ruido cuando nos toca jugar en la capital del reino, esta vez cerca del Manzanares. Es causal porque todo tiene un sentido, un porque, un interés. Hubo años que se hablaba de fichajes (inventados,  nunca Navas, Negredo, Alberto Moreno o Rakitic han vestido la elástica de ningún equipo de Madrid que yo sepa), el caso era desestabilizar. Ahora viene diciendo Simeone que el Sevilla será su rival por el tercer puesto, que si incluso podemos luchar por la Liga... Ruido, portadas de periódicos, horas en tertulias de radio... y nosotros callados, a lo nuestro, poco a poco, partido a partido como diría Joaquín Caparrós (al primer al que yo le escuché esa frase, por cierto).

Hay que recordarles a más de dos, que el Sevilla a estas alturas de la temporada pasada estaba colista y terminamos como todo el mundo sabe. Con esto quiero decir que en el mundo del fútbol un día estás rodeado de laureles y al día siguiente te los han pisoteado todos...así que calma, el ansia para aquellos equipos con millonarios presupuestos que tienen la obligación incluso de dar espectáculo y de ganar muchos títulos. Para nosotros el mayor espectáculo es ganar y punto.

El ansia también es mala consejera, porque te aprieta, te exige, te critica...sin medida, a destiempo, de una manera desproporcionada, sin apenas argumentos te come por dentro porque te pide algo que no puedes darle en septiembre ni en octubre. La memoria, que no existe en este deporte y casi en ninguno, se queda atrapada en un tiempo que no fue tan pasado pero que ni le importa a muchos. Ellos tienen ansia por ganar y ganar, da igual lo conseguido antes...si la memoria es positiva se esconde y se olvida, si es negativa te la sacan a todas horas.

Por eso ruido y ansia van de la mano, porque hay muchos que quieren tenerlo todo y ya, sin esperar a que las plantillas se vayan cociendo a juego lento, que vayan cogiendo una mecánica que les haga jugar casi a ciegas... y ni el ruido ni el ansia son buenas, porque te meten en un dinámica que no se parece en nada a la realidad.

Y la realidad son tres puntos hoy en el Vicente Calderón donde no somos bien recibidos... ni queremos serlo.


Foto vista en cuatro.com