#VCFySFCnoSonEnemigos


Todo comenzó tras unas discusiones de niños pequeños que aludían más al "y tú más" que a la pura realidad. Me paré un momento a pensar y recordé que Valencia y Sevilla nunca habían tenido esta rivalidad llena de tanto odio. ¿Qué nos enfrenta? ¿Unos resultados deportivos? ¿El rencor por aquellos días?

En el fútbol a veces se gana y a veces se pierde, pero el matiz que estaba tomando la relación entre sevillistas y valencianistas no me estaba gustando un pelo. Y el odio sólo genera más odio.

El odio es aquel que hace convertir a un aficionado en un loco, a un loco en un descerebrado y a un descerebrado en un violento. Y todos sabemos lo que pasa con los violentos que se esconden detrás de un escudo aunque en el fondo sólo se escondan detrás de ellos mismos.

El aficionado medio, aquel que va con su familia o amigos, tiene que presenciar a veces escenas sacadas de una película bélica en plenos aledaños de un estadio. Niños pequeños que tienen que salir corriendo para evitar que una botella les alcance la cabeza. Y aquí en Sevilla hemos vivido ya escenas de esas.

El odio llega a ser irreparable y sólo ahora es el momento de frenarlo. Con la ayuda del hashtag ideado por Jesús Alvarado '#VCFySFCnoSonEnemigos' se siguió dialogando y fomentando entre tuiteros valencianistas y sevillistas el freno a tanta rivalidad absurda. Insultos desenfrenados.

Hoy en Diario de Sevilla han publicado nuestra iniciativa y queremos agradecer que haya más personas que puedan leerlo.

Captura realizada por @d_sevillista

"AltaNorte" llegó a ser tendencia en Valencia el martes por la noche y el miércoles por la mañana ese hashtag fue tendencia en ambas ciudades. Las palmaditas en la espalda me dan igual.

Cualquier fisura entre equipos como Valencia y Sevilla beneficia a que los mastodontes equipos, aquellas empresas que se dedican al fútbol, sigan alimentándose de nuestra carroña. Nuestros enfrentamientos hacen desviar la atención y nuestros objetivos reales. Jugamos la Liga para ganarla y no para recoger migajas de lo que suelten los dos tres grandes de nuestra Liga. Estamos harto. Mientras valencianistas y sevillistas nos peleamos, perdemos fuerzas para estar unidos. La prensa que tanto defiende a Barcelona y Madrid (y Atlético de Madrid) es la misma que nos enfrenta a equipos históricos con afición y fuerza suficiente para mojarles la oreja y dejarlos con cara de tontos. Ellos son los culpables y los que echan más leña al fuego para que siga prendiendo para que nos preocupemos más de que no se queme nuestra casa y se queme de la de enfrente que de apagar el fuego de una vez y plantar cara a los que nos hunden diariamente. Podemos ver desde Sevilla cómo se ríen de Valencia y Sevilla y cómo nos ningunean. Los culpables están en las televisiones, radios, periódicos y webs que saben que venden más y ganan más dinero si se ponen de parte de los dos de siempre (o de los tres de ahora).

Por eso, si ha habido sevillistas y valencianistas que han cambiado su opinión, que nos consta que los hay, nos conforma para que ellos sigan pregonando una tregua y una normalidad que siempre existió.

Ahí quedan nuestros tweets y nuestras decenas y decenas de nuevos seguidores, muchos de ellos valencianistas, ahí queda nuestra iniciativa y nuestra buena intención. El tiempo será el siguiente responsable y los que amamos al fútbol tenemos que saber separar las noticias sensacionalistas que hace enfrentarnos del fútbol. Periódicos y webs que mencionan a otros equipos para que la gente se encare con ellos, ya sabéis de los que hablo. Los hay en ambas ciudades.

Espero firmemente que todo haya mejorado, un poco al menos, porque eso está en beneficio tanto del Valencia Club de Fútbol como del Sevilla Fútbol Club, y sus aficionados: Los que no salen tirando botellas, escupiendo u orinando sobre otros. Los que no tiran macetas y roban entradas. Los que no agreden a aficionados de otros clubes. Es decir: la mayoría. Los que no salimos en la prensa. Los normales. Los que pensamos.

AMUNT VALENCIA Y VIVA EL SEVILLA