El entusiasmo variable




El mal cuerpo y peor cara que se le queda a uno después de perder por 5-1 es indescriptible, las formas de la derrota se suman a las que ya vimos en San Mamés o el Calderón. Siempre empequeñecidos ante rivales que, en algunos de los casos, están a nuestro mismo nivel. ¿Por qué ocurre esto y por qué la afición se siente tan descontenta por momentos?

Dijimos aquí en la previa ante el F.C Barcelona, que había dos formas de afrontar los partidos, de verdad o de mentira, no hace falta que diga cómo lo hicimos en el Camp Nou. Pero ya van muchos partidos en los que nos amilanamos, nos excedemos en la confianza o simplemente nuestra actitud se ausenta. No sólo nos ha pasado con los "grandes". ¿Falla el sistema, los jugadores, el entrenador, la mente, el físico? Vuelvo a decir, nos empequeñecemos ante ellos. No nos creemos capaces de afrontar un partido ante nuestros rivales directos de tú a tú, sin miedos, dar de vez en cuando un golpe sobre el césped que haga retumbrar los cimientos de nuestros adversarios y de paso que le de un chute de moral a la afición.

Para entrar en champions hace falta mucho más, no sólo basta con ganar a los otros 14 equipos de la Liga. Y aquí es donde comienza el entusiamo variable del título. Ya sabemos que el fútbol va por rachas, que todo el mundo es bueno o malo según los resultados (grave error). No todo se puede esconder detrás de un marcador favorable o desfavorable. Las conclusiones, los debates, los resúmenes, los análisis deben de hacerse con rigor y coherencia... más allá de una victoria o un empate. Si analizamos fríamente los encuentros disputados en Liga, el único resultado que nos chirría es el del Levante, porque perder en San Mamés, en el Calderón o en el Camp  Nou puede entrar dentro de lo normal, así como empatar en casa ante el Valencia...otra cosa es la forma de afrontar los encuentros, pero estamos analizando números no cualificándolos.

Nuestra trayectoria liguera es buena, estamos quintos a un punto del cuarto clasificado (nuestro lugar lógico en la clasificación) o a 3 del At.Madrid (tercer clasificado) y con un calendario que a priori es favorable (Granada, Rayo y Eibar).

Todos los debates y conversaciones sobre el estado del equipo son aceptados y respetados, siempre y cuando se hagan desde la realidad del club, sin perder el equilibrio. Saber que quedan muchos partidos, muchos sufrimientos y ojalá muchas alegrías... El estado de ánimo no puede ser tan radicalmente cambiante en función de una derrota o una victoria, porque si esto ocurre estaremos perdiendo perspectiva, estaremos fracasando constantemente y así no se puede vivir.


Foto de Rodelas D. Estadio Deportivo.