Instinto competitivo.




Hay partidos que no caben en unas cuantas reflexiones. Partidos y momentos. Y el que vivimos ayer en el Ramón Sánchez Pizjuán es uno de ellos ¿En qué día se le inculcó a este EQUIPO, el gen competitivo? Y lo digo con mayúscula porque no es cuestión sólo de unos jugadores como los que actualmente tenemos en la plantilla, es que ese molde se hizo hace muchos años, antes incluso de empezar a ganar títulos. El hambre, el instinto depredador de las grandes noches y las grandes oportunidades que no se pueden desperdiciar.

Han pasado muchos jugadores y entrenadores y ese chip que nos metieron en el cerebro de competir hasta el extremo lo llevamos fraguando cada vez que se nos presenta la ocasión. Y ayer se presentó. Y esta vez no creo que nadie ose a escurrirse en la sempiterna suerte para aliviar sus desgracias, porque ayer estaba enfrente un gran equipo, que incluso tuvo sus opciones claras (muy clara algunas de ellas) y que nos puso las cosas muy difíciles... pero cuando Emery dice a competir, pocos son los rivales que nos someten.

Supimos ser inteligentes, sufrir en determinados compases del partido y aprovechar el riesgo del rival para apuñalarlo sin piedad. Dos zarpazos de un inspirado Gameiro (Gameirover como lo llamó ayer Luis Lara), junto con un sacrificado Krhon - Dheli, un recuperado N'zonzi y un excelso Banega. Unos laterales ofensivos, presentes en muchas de las jugadas de ataque o un centro del campo recuperador y que le da oxígeno a todo el equipo. Si a todo esta amalgama de calidad le unimos el rocoso sistema defensivo (20 goles a favor y ninguno en contra en 7 partidos), da como resultado, salvo catástrofe la semana que viene, una nueva final.

Ese gen asesino y depredador, es el que se le pide al equipo fuera de casa. En la mayoría de los partidos, debido al deprimente nivel de la Liga, nos bastaría con enseñar los dientes para llevarnos la victoria... Es uno de los puntos débiles del equipo. Ojalá que la incercia de ayer nos empuje a sumar de tres en tres a domicilio a partir de ahora. Eso y lo que pedimos desde principio de la temporada: implicar al máximo de jugadores, hacerlos importantes dentro del grupo, darle minutos y confianza. N' Zonzi es el mejor ejemplo, si Konoplyanka y Llorente lo siguen, entonces nos seguirá doliendo la cabeza de tanto soñar despiertos.


Foto de Toni Rodríguez. Diario AS