Ath. Bilbao - Sevilla F.C: Señor Fútbol



Cuando el fútbol se muestra tal y como es, sin bridas que le sostengan su idiotez mercantilista, cuando se presenta fresco, ágil, limpio y disputado, es droga dura para el cuerpo. Y lo de ayer fue tal cual.

La satisfacción tras un partido como el que vimos ayer, la rabia del rival, el deseo de que llegue otra vez el jueves (de feria), la inanición ante los que sin conocernos nos escupen y conociéndonos nos admiran. Pero ayer fue el fútbol en toda regla, porque hubo un "tacticismo" que llevó a N'Zonzi a capitanear el control y el sentido del juego, pero también unos centrales (Fazio, Kolo) que se enaltecieron ante el más difícil todavía. Y dónde dejamos la incansable labor física y ténica de Vitolo, las dos paradas de un serio David Soria, o los cambios que aportaron sensatez y gol. Es decir, Emery.

Y resulta que se te lesiona Tremoulinas al inicio, entra Fazio y todo sigue igual, y te vienes abajo al final de la primera parte y aguantas, te marca el cazagoles Adruriz y aprietas los dientes, te zafas como puedes de un león hambriento... y empiezas a ser tú. De nuevo esa velocidad controlada que nos hace irle comiendo terreno al rival sin que se de cuenta, y cuando ya no tiene más remedio que capitular ante Nervión...¡¡Zas!! 1-1. Llevas el partido al alambre que te da la comodidad y estabilidad necesaria que te hace grande, lo moldeas, construyes la muralla entre Fazio, Rami, Kolo y Krycho y a galopar. Y cuando el encuentro se atonta y ya parece que todo quedará así ¡¡Zas!! 1-2.

Y final Señor Fútbol. Vaya partidazo que nos hemos comido, vaya eliminatoria. Ahora toca recibir las felicitaciones por whatsapp, ir al twitter para vanagloriarte, leer las crónicas del día siguiente... y despertarte hoy sabiendo que habrá otra Jueves de Feria, pero que te acuerdes de ponerte las botas de currelante y no el traje de los domingos, que Sevilla sea una fiesta más allá de la media noche, antes hay que ponerle broche a los lances definitivos.



Foto: EFE. El Correo de Andalucía.